Anuncios

Una Luz(ida) en la Oscuridad

Nació al prender el fósforo de una cerilla,  en la capital de Uruguay (Montevideo) donde chisporrotea desde entonces. Y así se hizo la luz.

Se hizo la luz con la chispita que alumbró desde entonces esa tierra de escritores, de fuegos apasionados y de llamas de luz(idos) como ella, Un ejemplo destacado lo encontramos en su admirada Delmira Agustini de quien ella musita con el rostro encendido por el ardor de las convicciones: “Una mujer que buscaba la libertad en su máxima expresión y su asesinato fue una tragedia para el relato de la memoria”.

Nuestra Lúcida se llama Triz, que es el ruido que del mechero que prende su llama e ilumina la estancia oscura. O tal vez el del crujir de las malas hierbas al combustionar. Porque ella elimina yerbajos incómodos a base de las férreas verdades que predica. “Siento el escribir una forma de liberar mi espíritu más erótico y emocional ante el cual puedo colmarme en todo mi ímpetu”. No se avergüenza de su cuerpo ni de sus ideas. Porque ser valiente es el precio del poeta, del filósofo y de humanista. Y si hay que ser valiente, lo somos y punto.

 Triz Lúcida, una luz(ida) en las tinieblas…

Triz Lucida es el nombre de un fuego en el que arden las almas eternas, de cuyo amor, sólido e inspirador, nació la mecha de su nombre. Si de literatura se tratase, hablaríamos de la Divina Comedia, acaso del romance perpetuo donde  Dante jamás alcanzaba a Beatriz. Tal vez el fósforo prenda y entre  verso y verso las lágrimas sofoquen su incendio o la corriente del deseo avive con fuerza las brasas y rompa por fin el patrón histórico de no correspondencia de los que se amaron.

La lucidez es un viaje sin retorno, es cuando decides ser honesto con lo que deseas transmitir y clarificarlo lo más posible, sin embargo, la poesía no es un despiste; más bien es el inicio de la creación del ser en armonía.

Dice una Luz(ida) entre susurros en esta negra noche en que habitamos los simples mortales.  Y nos sacude esa madurez tan suya. Ella sabe que nos provoca y nos increpa con su deslenguado desenfreno y su caústico proceder, pero continúa…

“Jurada armadura, que les crearon a ustedes para valerse ante la vida. Son sus falsos sensores de autoestima, introspección y reprogramación.  Quiéranse soñadores, poetas, decididos. Los altibajos son mera obra de desvío”

Supongo que en los huecos de lo que no dice también se aprecian verdades.

Y aquí les dejo con su devastador incendio de palabras, con su arriesgada lucidez, con su desnuda sinceridad, con su poderosa fuerza. La fuerza de la única Luz(ida) que encontré por mi camino, en un día como hoy. También la puedes encontrar en nuestra sección de Invitados con ‘Mascando Kkat’.

¡¡¡Gracias Triz, por ser una Luz(ida) aunque sea en peligro de extinción!!!

Descubre más sobre ella en @pensamientosenlucidez

Anuncios

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: