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TAN SOLO EL AGUA (SILVIA DEVITO)

Cuando Vanesa, mi hermana, me contó que se casaba, me alegre por ella, envidiando que hubiera superado tanto dolor y vergüenza. Yo no podía. Al morir papá se precipito todo, empezaron las graves depresiones que me tenían totalmente perdida, sin voluntad de nada.

Hasta que conocí a Leonardo. Él me salvó, me rescato, me cuida. Hicimos un pacto secreto. Somos amigos. Él acepta mis excéntricos y particulares gustos; yo sus necesidades, En el fondo somos iguales, dos náufragos en la tormenta juntos sobre una balsa, que amenaza con destruirse en mil pedazos en cualquier momento, pero que se aferran a ella, conscientes de que es la única posibilidad que tienen para sobrevivir.

Vita me hechizó, es encantadora, toda ella irradia sensualidad, pero lo que más me atrajo fue su independencia y su valentía para hacer frente a los prejuicios. Con ella estoy totalmente presente, desaparece todo desasosiego, tiene el poder de sanar mi melancolía, de mantener bajo control mis fantasmas.

-La gente cree que estoy loca- le digo un día–. La muerte me atrae

Sus ojos me dicen que efectivamente debo estarlo, y me asombro de mi profundo amor. Amo su boca, sus manos, cada parte de ella.

Nos divierte que la sociedad nos juzgue escandalizada. ¡Somos dos celebridades felizmente casadas!

Me sacudo por dentro. ¿Qué es este impulso fatalista que me obliga a vengarme de todos los hombres como las putas que se mueven fría e inescrupulosamente?  ¿Qué explosión de angustia y pasión me quitó el equilibrio y me arrojó a los brazos de una mujer?

Son las heridas de mi niñez que aún perduran. Desde entonces la vida me parece llena de terror y crueldad.  Sé que nada puede devolverme la confianza.

Pero no puede durar. Me doy cuenta de que este amor es incompleto. Yo sigo buscando el amor absoluto, y ella sigue en su vorágine de traiciones.

Escribo frenéticamente, incansablemente, ella me inspira. Esta novela que le dedico es enteramente un homenaje, un himno, un manifiesto hermafrodita, un canto a la amistad, una terapia para ahuyentar mis demonios que inexorablemente… me arrastran hacia el río.

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