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Las cuatro fases de la creación literaria

¿De que hablamos cuando hablamos de Fases de la Creación literaria?

En el proceso de escribir intervienen multitud de procesos cognitivos y de actividades diversas que realizamos simultánea o sucesivamente. Algunos de ellos forman parte intrínseca de una de las fases de la creación que conviene tener claras desde el principio. Hay cuatro fases de la creación literaria que luego veremos.

Pero empecemos por el principio. Cuando escribimos por ejemplo, pensamos una idea o concepto sobre el que desarrollaremos nuestros textos. Luego usamos el lenguaje para armarlo y dar forma a la idea. En tercer lugar, transcribimos todo eso a un soporte escrito, o bien tecleamos en el ordenador lo que sea, o bien usamos la mano para ir traduciendo todo eso en cuadernos de forma manual, etc.

Aunque todo ello nos pueda parecer evidente, y muchas de esas tareas están automatizadas o integradas en nuestra conducta, de forma que no las tenemos que producir de forma consciente (como al conducir no vamos repitiéndonos si ahora pisamos el freno o accionamos la palanca de cambios), la cuestión es que resulta interesante identificar patrones de conducta en lo que todo escritor debe realizar para producir un texto. Y de este análisis, sacaremos algunas enseñanzas muy provechosas para nosotros mismos.

¿Estás preparado para este repaso?

1. Escribir, ante todo un juego creativo

 

Sin reglas en la creación literaria

 

Escribir requiere de una dosis de creatividad importante . No tanto por la originalidad de la idea que se va a plantear en la historia, que también, sino por la capacidad innovadora de hacerlo de un modo diferente, huyendo de tópicos y arquetipos, para tratar de encontrar una nueva forma de contar los temas universales sobre los que siempre se articulan las creaciones.

Dicen que las personas creativas desarrollan una forma especial de mirar el mundo, tratando de encontrar lo extraordinario en lo cotidiano y de hacer brillar lo ordinario en medio de lo fantástico. Es un juego de contrastes, una especie de don por el cuál el ser creativo, consigue, gracias a su flexibilidad mental, aportar algo nuevo que es lo que da personalidad a su narración. En ese proceso creativo intervienen muchos factores:

  • El tema
  • La trama
  • Los personajes
  • La estructura
  • La dosificación de la información
  • Las metáforas de situación
  • El punto de vista y la elección del narrador
  • La textura y la ambientación

Todo ello hará de nuestro texto algo único y nuestro que nadie más podría haber hecho.

2. Creativo sí, pero con cierto método

Numbers ordenando el caos en tus escritos literarios

Un buen texto, no puede obviar haber pasado por el tamiz de la crítica (autocrítica, se entiende) y la revisión. Esta parte, a veces olvidada, es sin lugar a dudas menos glamourosa que la de dejarse ir llevados por el frenesí del proceso creativo, pero igual de necesaria. Por eso, recomendamos encarecidamente que le dediques un tiempo generoso a la corrección de tus creaciones.

En ese proceso debes:

a) Revisar el estilo

b) Pulir: añadir, pero sobretodo quitar. Los grandes escritores como Hemingway nos recuerdan siempre que es más importante lo que no decimos que lo que sí.

c) Signos de puntuación, faltas de ortografía

d) Cacofonías, repeticiones, ruido en el texto que afea y dificulta la correción.

Un buen texto puede verse arruinado por una mala corrección. Pero, tranquilo, esta también se entrena.

3. Una valiosa sugerencia

Algunos consejos para mejorar tus creaciones literarias

Casi todos los escritores, como por ejemplo Murakami en su obra “De que hablo cuando hablo de escribir” nos aconsejan que una vez concluido un texto nos liberemos de él y lo guardemos en la nevera durante al menos un mes, de forma que nos desapeguemos lo suficiente como para poder abordar el proceso de revisión con un poco de distancia. Lo contrario hace que nos “coma” el texto y que no veamos los fallos, por muy evidentes que sean.

No seas avaro y te enamores de tus párrafos. Por muy literario que sea un fragmento, debes tener capacidad de identificar si en ese punto concreto de la narración, ésta brilla más omitiendo ese trocito. No te preocupes, siempre existe un roto para un descosido y encontrará su sitio en otra historia. O no. Muchos textos se ven llenos de ruido porque su autor no fue capaz de pegar un tijeretazo a tiempo en el momento oportuno.

¿Quieres más consejos de grandes maestros? Pincha aquí

4. Las fases de la creación literaria

Según este proceso de escribir que hemos ido esbozando someramente, podemos identificar cuatro personajes que representan las fases de la creación. A saber:

4.1. El aventurero

Explora e investiga antes de empezar tu creación

Este primer personaje o fase clave de la creación literaria es, a veces, un gran desconocido. Se trata de un explorador, el que abre camino, el que no se conforma con lo evidente ni con lo establecido. Es un personaje que tienen en común los emprendedores. En el proceso creativo es tremendamente importante, toda vez que  nos permite sacar de la realidad toda una suerte de temas e ideas por explotar literariamente hablando.

Inquieto y curioso, debe leer, documentarse, mostrarse ávido de aprender cosas nuevas y recopilar ideas aparentemente inconexas que de pronto y sin previo aviso harán clic o encajarán de forma mágica.

4.2. El artista

Deja que tu artista se divierta escribiendo

Es un niño al que le gusta jugar con los conceptos, las ideas, el orden de las cosas. Es el que debe tener vía libre para poder crear de la nada algo nuevo. Quizá la fase más divertida de toda creación.

‘Conecting the dots’, decía Steve Jobs. Pues bien, si el artista encuentra un buen campo de juegos, logrará conectar los puntos sin problema y producirá la belleza que buscamos en un texto, no belleza en sentido estético sino creativamente hablando.

4.3. El crítico

El crítico debe tomar las riendas en alguna fase

No suena demasiado seductora la palabra, pero sin embargo es un rol  tremendamente necesario para un escritor. Este personaje o fase de la creación literaria es quien llega y tiene la difícil tarea de decirle al artista que tal vez su juego no ha dado los frutos necesarios a la primera y debemos seguir trabajando para lograr la calidad deseada.

El reto de un escritor es mantener al crítico maniatado hasta que el artista ha terminado su fase creativa porque de lo contrario, su ortodoxa visión de las cosas puede cercenar la parte osada y atrevida que el escritor debe explorar para poder hacer algo novedoso y no manido.

El crítico, obviamente, existe para corregir y pulir. O para pulir y corregir. Alguien tiene que pararle los pies si decide entrar en bucle y no dar por terminada una obra. Este es otro mal de muchos escritores. La corrección infinita y compulsiva.

Un crítico excesivo es un gran enemigo del escritor. Puedes consultar otros muchos en “Enemigos del escritor de los que nadie habla”

4.4. El soldado

El soldado está entrenado para perseguir el éxito de la misión de crear un buen texto literario

Has terminado tu obra. Esfuerzo, dedicación, obsesiones, cuartillas emborronadas, esquemas y escaletas por toda tu mesa de trabajo. Pero todos los anteriores han pasado por escena y tienes un texto acabado y corregido listo para comerse el mundo. Pues bien, querido amigo, llega uno de las fases de la creación literaria menos agradecidas y más frustantes del oficio, que han dado al traste con no pocas carreras literarias.

Comienza una de las fases de la creación literaria menos agradecida: porque buscar editorial, presentarse a concursos, promocionar tu libro y darle salida es harto difícil y requiere constancia, disciplina y perseverancia.

Por eso el soldado debe tomar las riendas y no desesperarse. Con una actitud marcial y acatando la misión sin emociones destructivas debe abrir todas las vías posibles para que podamos ver nuestra historia publicada y vendida en distintas plataformas de distribución.

Si necesitas algunos consejos para enviar tu manuscrito a la editorial puedes leer el artículo “Consejos para enviar tu manuscrito” por Ana Bustelo.

5. Deja que las fases de la creación literaria convivan en equilibrio

Cada cosa en su sitio

Como ya hemos visto, todos los personajes de la creación necesitan su momento de entrada y de protagonismo. Si ese orden o equilibrio se altera podemos conseguir efectos muy nocivos para nuestro proceso de escritura. Por ejemplo, si el crítico se impone en una fase creativa, puede provocar el bloqueo. Pero si no le dejamos entrar al final, el texto puede ser un caos e ininteligible para el lector.

Así que ya lo sabes, a partir de ahora trata de hacer tus narraciones respetando todos esos pasos o las 4 fases de la creación literaria que te resumimos aquí para cerrar este post:

  • Explora nuevos temas, ideas, proyectos y puntos de vista. Sé atrevido. No te conformes con la primera idea.
  • Deja que fluya el texto inicial sin ponerte barreras o cortapisas innecesarias.
  • Saca la goma de borrar y ponte las gafas de corregir y corta, tacha, añade y corrige.
  • Sé valiente y defiende tu propuesta sin miedo a las veces que te digan que no. Recuerda que los más grandes maestros fueron rechazados muchas veces antes de ocupar un puesto privilegiado en el olimpo de los escritores consagrados.

¿Te atreves a empezar? Te animamos a seguir una por una, las cuatro fases de la creación literaria y a que luego nos lo cuentes en macafedriani@unahabitacionpropia.blog

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