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10 consejos para [empezar a] escribir una novela

Si estás pensando en escribir un libro y no sabes por dónde empezar, ¡tranquilo! Estás en el sitio apropiado. Porque como pasa con casi todo en la vida, en la escritura más vale la maña que la fuerza (bruta) y en este sentido, un poco de método y de disciplina pueden ayudarte a llevar tu proyecto a buen puerto, esto es, a poner la palabra “FIN” y tener un manuscrito en condiciones.

A continuación te contamos los principales trucos que usan los escritores profesionales para ponerse a la faena y no desfallecer en el intento. Allá vamos:

1. Aun no tienes la idea sobre la que quieres escribir…

idea creativa para una novela

¡No te desesperes! Estimula tu creatividad con juegos, cuadernos y técnicas diversas. Una idea muy original son los “Story Cubes” que puedes encontrar en sitios como FNAC.

Story Cubes

Son dados con imágenes e iconos que combinados de diversa manera nos ayudan a tejer historias diferentes y a adoptar nuevos puntos de vista. Los hay de muchos tipos. Los últimos que he visto son específicos para comic.

Otras opciones son  los cuadernos de creatividad, con ejercicios, planteamientos y problemas que debes resolver y te ayudan a llegar a nuevas perspectivas y soluciones originales y diferentes. Pero, si nada de eso te funciona, recuerda que siempre puedes acudir a la Biblia de los creativos, “El camino del Artista”, el libro de Julia Cameron, que te ayuda a solucionar cualquier periodo de sequía creativa. A mi me ha salvado unas cuantas veces…

Puede interesarte también mi artículo “Ideas para inspirarte a la hora de escribir”    o “La importancia del pensamiento lateral”

2. Ya tienes el tema de tu novela, pero no tienes ni idea de cómo desarrollarlo…

Hazte las preguntas apropiadas

Bueno, la buena noticia es que ya tienes mucho ganado y que el tuyo es un problema claro de concreción. Un tema es una idea universal que hay que bajar a algo más terrenal, más mundano, más único. Para eso, no hay nada mejor que convertirte en un detective que investiga un crimen. Al más puro estilo Sherlock Holmes comienza a hacerte preguntas.

¿Quien mató a Laura Palmer? ¿Quién era Laura Palmer? ¿Qué hacía en un lugar como Twin Peaks? ¿Dónde está Twin Peaks? ¿Quién más vive allí?

Ya verás como  a medida que las vayas contestándote irá tomando cuerpo tu historia, como si fueras un Miguel Ángel renacentista tallando el mármol en busca de la escultura. No te detengas. Sigue un poco más allá.

¿En qué año ocurren los hechos? ¿Quien es el protagonista? ¿Cuál es el conflicto?

Para que entiendas los elementos clave que convierten una historia en un éxito de ventas te recomiendo el post “Qué cosas hacen que un libro sea un Best-Seller”

3. El esquema de la novela está hecho, pero te abruma todo el trabajo que está por llegar…

Planifica tu trabajo

Una buena planificación puede salvarte de un ataque de ansiedad.

Planifica la estructura, los capítulos, la trama principal y las subtramas. Yo para eso tengo una pizarra y una APP en mi móvil que se llama “Story Planner”, pero herramientas de productividad hay miles y algunas como “Trello” o “Google Keep”, pueden ser útiles aliadas en tu caso. La cosa es dar con el sistema de planificación que más cómodo te resulte. Pero recuerda tener al menos uno. Es fundamental en un proyecto tan ambicioso como escribir una novela, tener organización.

La mayoría de la gente que conozco que ha dejado un manuscrito a medias ha fallado precisamente en este punto. Así que, ¡mucho ojo con esto!

4. El comienzo: Una palabra detrás de otra…

El comienzo de tu historia

Como decía el poeta “se hace camino al andar“. Pero ojo, los comienzos son esenciales para mantener la atención del lector. Recuerda que no tendrás más oportunidades, de modo que no puedes desperdiciar ni una línea hablando de trivialidades. Así que nada de hablar del tiempo o del paisaje. Engánchale, sacúdele, sedúcele, y oblígale a que siga leyendo. Puedes hacerlo con alguna frase que contenga intriga o algún tipo de fórmula que encierre datos con la promesa de ser desvelados a medida que avance el relato.

Para saber más sobre buenos comienzos, nos remitimos a las enseñanzas de Enrique Páez, ya que como sabeis soy una gran fan de su método de enseñar “Escritura creativa”. Echa un vistazo a su video:

 5. Recuerda que no estamos en el siglo XIX…

xix century photo

y no puedes ponerte a describir personajes de antemano contándolo todo sobre ellos, como hubiera hecho Tolstoi o Flaubert. Por el contrario, recuerda que es mucho más apasionante dejar que el lector los vea actuar y se forme su propia opinión sobre ellos. Es como conocer a alguien en la vida real. Quieres saber cómo actuará ante determinadas situaciones. Pues en una novela lo mismo. No vayas de “omnisciente“, que ya está muy pasado de moda.

6. Los capítulos cortos te ayudarán a imprimir ritmo y movimiento

ritmo y color

Además, te ayudarán a tomarte un respiro para poder coger fuerzas e ir avanzando. Este consejo es muy útil si estás empezando. Es como hacer deporte, primero haz series más cortas y cuando tengas músculo, podrás plantearte metas más ambiciosas.

7. Sé fiel a tu hoja de ruta

Lado creativo del cerebro

A veces los escritores nos venimos arriba y el lado derecho del cerebro (el creativo) nos pone a los personajes a pasear, de modo que nos vamos por los cerros de Úbeda y acabamos derivado por imbricados vericuetos argumentales que pueden llevarnos a un lamentable callejón sin salida. Recuerda que si es tu caso, el esquema y la planificación pueden ser el perfecto salvavidas en una situación así. Regresa a tu esquema inicial. ¡Como si te hubieran comido al parchís y tocara volver a la casilla de salida y contar veinte!

8. Cuando lleves un cierto número de páginas, revisa el tono, la ambientación y la textura

La textura de tu historia

Ese repaso te ayudará ver si es lo que tu historia estaba pidiendo. No serás el primero que después de escribir cuatrocientas páginas se da cuenta de que su narración es mucho más sugerente si se ambienta en la época victoriana  que como la distopía futurista que te has liado a plasmar en el papel. Por amor de Dios, no tardes tanto en hacer ese análisis, que rehacer la escritura es como correr dos veces la maratón de Nueva York. Te auguro más que unas buenas agujetas literarias…

9. Dale los primeros capítulos a alguien de confianza, que te pueda dar una opinión fundada.

friends

Por fundada entendemos una crítica que sea objetiva (no valen los apasionados comentarios de tu devota madre, ni de tu amantísimo esposo) y que pueda aportarte cierto valor literario (tu amiga Pati es majísima pero no ha leido un libro desde el Bachillerato).

Trata de sacar algo de provecho de la perspectiva de alguien que no está tan cegado o apegado al texto como tú, pero que te aprecia lo suficiente como para ayudarte a saber si lo que has hecho tiene sentido.

10. Por último, lo más importante. ¡¡¡No desfallezcas!!!

exhausted photo

El éxito es de los constantes. Así que ponte horarios y busca un espacio propio, con rutinas, con fórmulas que te ayuden. Fíjate objetivos como Stephen King. Un número de palabras diario, un capítulo, una meta cualquiera puede marcar la diferencia y mantenerte “on fire” hasta el final del proyecto.

Además, no te obsesiones, respeta el tiempo libre, el descanso, cuida la alimentación y haz deporte. Parecen cosas que nadan tienen que ver con una novela, pero de la conjunción de todos esos factores depende que mantengas tu salud mental y tu creatividad a punto. ¿Acaso no está lleno el Olimpo de los escritores de Poetas malditos y narradores malogrados? ¡¡¡Evita ser tú uno de ellos!!!!

Y si, a pesar de todos estos consejos no te decides a dar el salto a la novela, siempre puedes practicar con el relato, que es un género que nos permite desarollar mucho nuestra capacidad y técnica como escritores hasta que podamos afrontar un formato más extenso.

¿Te animas?

Cuéntame tu experiencia escribiéndome a macafedriani@unahabitacionpropia. blog.

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